[INFORME] Cuidado del Oido
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Re: [INFORME] Cuidado del Oido
Hola a todos!!! Yo siento como que tengo agua en el oído. Cuando toco, generalmente no jode. Pero cuando practico a veces el taca taca del pad me jode un poco en el oído derecho... Tengo mieedo neneeeee...
Re: [INFORME] Cuidado del Oido
Mi profe me dio este consejo, y lo probe y es buenisimo, se compra en Easy


Re: [INFORME] Cuidado del Oido
Superuvita escribió:Mi profe me dio este consejo, y lo probe y es buenisimo, se compra en Easy
??? Cuanto $$???
Re: [INFORME] Cuidado del Oido
46$ me salio, es el que usan los obreros en la calle (los que rompen el asfalto)
Re: [INFORME] Cuidado del Oido
que buen tema este!!! yo uso esas espumitas expandibles...para mi lo mejor !!!!!! la gente en mi ciudad se cuida tanto el oido que hasta cuando van a ver alguna clinica de algun batero en un teatro...los organizadores a todo el mundo les dan esas espumitas expandibles...la verdad es que son barbaras!!
Re: [INFORME] Cuidado del Oido
Yo uso algodones.... de rata que soy.... tengo que comprar esos auris de la foto.. jeje
Re: [INFORME] Cuidado del Oido
Bonham escribió:Yo uso algodones.... de rata que soy.... tengo que comprar esos auris de la foto.. jeje
Jaja che pero con eso limpias la bata o te lo pones la oreja? Porque no te va a servir para nada metertelos para resguardarte el oido
Re: [INFORME] Cuidado del Oido
Pampa-pst escribió:Bonham escribió:Yo uso algodones.... de rata que soy.... tengo que comprar esos auris de la foto.. jeje
Jaja che pero con eso limpias la bata o te lo pones la oreja? Porque no te va a servir para nada metertelos para resguardarte el oido
No te creas eh... peor es nada.. por los menos me mata los agudos..
Re: [INFORME] Cuidado del Oido
Hace algunos años sufrí un problema en mi oído debido al ruido en los ensayos y a que solía poner los amplis detrás de mi como monitores, según el doc mi tímpano izquierdo estuvo a punto de perforarse y tuve que usar un tapón durante 1 mes perdí un poco la audición y tenía problemas con el equilibrio pero con el tiempo creo que la recuperé y no he tenido problemas pero desde ahí siempre he usado tapones y no uso audífonos para oír música
Re: [INFORME] Cuidado del Oido
Hola! yo uso los expandibles de siliconas y son bárbaros.
En el laburo usamos las orejeras.
En el laburo usamos las orejeras.
Re: [INFORME] Cuidado del Oido
Les paso esto que traduje de la Modern Drummer hace años (lo posteo en partes porque es largo):
Cuida tus oídos
Por Mark Parsons
Parte 1: El Problema
Estoy por revelar mi estupidez al mundo entero, con la esperanza de que ayude a alguien más a evitar los errores que he cometido y los subsecuentes problemas auditivos que he experimentado. Mi situación no es única. En realidad, es demasiado común entre los músicos (especialmente bateristas). La parte interesante es que puedo determinar con precisión el incidente real que llevó a mis oídos al daño auditivo y tinitus (ese mal que padecen 12 millones de norteamericanos). La parte estúpida es que debería haberlo sabido bien. En retrospectiva, cometí varios errores clásicos, los cuales examinaremos en breve.
[N. de T.: se llama “tinitus” o “acúfeno” al zumbido en los oídos característico que se experimenta luego de estar expuesto a altos volúmenes de sonido]
Reunión & zapada
El proverbio “La gota que colmó el vaso” ocurrió el pasado noviembre [N. de T.: de 1997], el día siguiente al “Día de Gracias”. En esa fecha es cuando mi amigo Tim y su mujer Marie tienen su fiesta anual llamada “Reunión & zapada”. La agenda básica: Marie cocinó un enorme banquete italiano para todos sus amigos, después del cual los invitados que eran músicos se trasladaban a la sala de Tim para transpirar algunas de esas calorías extras con una extensa zapada.
A pesar de que Tim es fundamentalmente un guitarrista, su sala de música está repleta de baterías, guitarras, bajos, amplificadores, potencias, etc., todo lo que se necesita para hacer un poco de ruido. El único inconveniente es que no es muy grande (quizás del tamaño de un dormitorio grande) y tiene paredes sin revestimientos ni muebles, y un cielo raso a 2,40 m. Agreguen a esto el hecho de que la batería estaba ubicada en un rincón, y empezaran a tener la idea de que este era potencialmente un lugar de alto volumen de ejecución. Cuando le di al redoblante metálico unos pocos golpes de prueba parecía increíblemente ruidoso, así que le puse un Zero-ring [N. de T.: un dumper o anillo plástico para asordinar el parche batidor], pero aún así parecía muy ruidoso en aquella habitación. Sin embargo, cuando la banda entera se encendió, fue una historia diferente.
A la mitad de la segunda canción me di cuenta que mi batería (sin microfonear) no estaba manteniendo el nivel de volumen general, así que saqué el Zero-ring. En la tercer canción ya había cambiado a un par de palillos 2 B [N. de T.: son los más gruesos] y estaba tocando al límite máximo de mi rango dinámico (y soy considerado un baterista “ruidoso”, signifique lo que signifique).
En el fondo de mi mente sabía que debería ponerme tapones protectores en mis oídos o dejar de tocar, pero no lo hice, por varias razones. Primero, aunque siempre llevo tapones protectores en un bolsillo, los había dejado afuera en mi camioneta (¡y hubiera tardado cinco minutos en ir a buscarlos!). Además, a pesar de que era endiabladamente ensordecedor allí adentro, mis oídos no me dolían. Había estado antes en situaciones que excedían el umbral de dolor, pero esa no era una de ellas. La música se sentía bien y me estaba divirtiendo demasiado como para parar. Más allá de todo esto, yo era el único baterista en la casa en ese momento. Yo sabía que un par de bateristas iban a aparecer más tarde, y me prometí que tan pronto como uno de ellos llegara cedería la banqueta.
Tocamos probablemente una hora antes de tomar un descanso; para ese momento estaba feliz de parar - me dolía la cabeza y mis oídos tenían ese zumbido aturdidor que aparece después de estar expuesto a un alto volumen por mucho tiempo. Para entonces otro baterista había aparecido, entonces di por terminada la noche. (En retrospectiva, ¡fue afortunado que lo hiciera!).
Cuando me acosté esa noche podía oír mis oídos sonando (particularmente el derecho). La mayoría de ustedes probablemente han experimentado esto después de tocar en un show a mucho volumen o después de asistir a un ruidoso recital de rock; un zumbido de alta frecuencia que persiste por algunas horas u ocasionalmente hasta el día siguiente. Lo que yo oía era igual a eso, excepto por una cosa: han pasado muchos meses ya y el zumbido no se ha ido, y de acuerdo a mi otorrinolaringólogo, probablemente nunca se vaya. Para empeorar las cosas, ha habido una pequeña pero notable pérdida de altas frecuencias en mi oído derecho.
Traducción, redacción y notas: Heimdal
Re: [INFORME] Cuidado del Oido
Errores clásicos
Hay varias ideas falsas acerca del daño auditivo inducido por ruido (neurosensorial), de algunos de los cuales me siento víctima. Veamos cuatro de ellos:
1-“No duele, así que no está dañando mis oídos”. No es verdad, aunque la declaración inversa “Me duelen los oídos, así que hay un daño potencial” SÍ es cierta.
Por alguna razón, nuestra audición se ajusta a la situación en la que nos encontramos. Encarada con niveles de ruidos altos y permanentes, nuestra audición subsecuentemente los atenuará en un intento por disminuir la molestia. Aunque esto pueda parecer como que nos estamos “acostumbrando” a la situación, en realidad nuestros oídos aún están siendo golpeados. Es solo que nuestro cerebro está pasando menos de esta información en un esfuerzo por evitarnos algo de dolor. Como ejemplo, cuando golpeé por primera vez el redoblante en la sala de Tim, me sobresalté por el volumen, pero en unos minutos estaba tocando felizmente porque mi audición se acomodó al ruido. A causa de esto, es una buena idea quedarse con la primer impresión si una situación parece peligrosamente ruidosa.
Otra razón por la cual el dolor no es un indicador confiable de niveles de ruido peligrosos, es que los niveles que parecen bastante moderados pueden dañar su audición, dándoles suficiente tiempo de exposición. Péguenle una hojeada al cuadro de tiempo de exposición que está más abajo. Aún 90 dB (cortadora de césped, trafico pesado, etc.) pueden ser perjudiciales para su audición si están expuesto a ello todo el día.
La audición humana es más sensible de lo que mucha gente cree, y por buenas razones. Cuando nuestra audición estaba evolucionando, su función principal era advertirnos del peligro inminente, y la agudeza (sensibilidad) era primordial sobre todo lo demás. Excepto por los ocasionales truenos (o alguna cascada grande), la mayoría de los sonidos de la naturaleza son relativamente suaves, y es importante darse cuenta que nuestros oídos nunca fueron realmente diseñados para luchar con subwoofers de 1000 watts, amplificadores Marshall, y redoblantes píccolos de bronce.
2-“Es solo por un rato”. Esta es la otra mitad de la ecuación. Péguenle otro vistazo al cuadro.
Niveles sonoros de 115 dB (como un recital de rock ruidoso) pueden dañar su audición en tan poco como 15 minutos. (¿Y cuántos de nosotros han ido a un recital que duró tan solo 15 minutos?). Y como veremos, en ciertas circunstancias una batería puede generar ese mismo tipo de niveles.
Además, hay cierto tipo de sonidos (acoples extremos, chispazos por el mal funcionamiento de potencias, fuertes rim-shots [N. de T.: golpe simultáneo de parche y aro, que genera mucho volumen], accidentes en los auriculares, etc.) que pueden dañar sus oídos casi instantáneamente, así que no piensen que solo porque una exposición al ruido es corta es necesariamente segura.
3-“He estado tocando de esta forma por años sin mayores problemas, así que probablemente es segura”. ¡No apuesten eso! En realidad, cuanto más tiempo han estado expuestos aún a moderados niveles de ruido, más probable es que eventualmente tengan problemas, a causa de un insidioso hecho: EL DAÑO AUDITIVO RELACIONADO CON EL RUIDO ES ACUMULATIVO. [N. de T.: esto ocurre por el “efecto de fatiga” que experimentan las células ciliadas (las células nerviosas encargadas de decodificar las señales auditivas, que se combinan para formar el nervio auditivo) se van cansando, si se prolonga mucho la exposición al ruido, las células se atrofian y mueren, y al ser células nerviosas no se regeneran, sino que cada vez hay menos].
Mi desventura auditiva del pasado “Día de Gracias” probablemente no habría tenido demasiado impacto en mi audición si no hubiera sido precedida por 25 años de tocar en grupos de rock, junto con exposiciones adicionales a maquinaria pesada, alarmas de bomberos, tráfico, etc. [N. de T: según la Asociación Americana de Tinitus, otras causas del tinitus pueden ser los daños en la cabeza, infecciones o tumores en el oído, problemas cardiovasculares, alergias, tiroides, estrés, y algunos medicamentos]. La mayoría de las pérdidas de audición relacionadas con el ruido [N. de T: a las pérdidas parciales se las llama “hipoacúsia” y a las totales “anacúsia”], ocurren gradualmente, durante años, y pueden seguir inadvertidas hasta que finalmente la víctima (por ejemplo) se da cuanta que tiene problemas para entender a su mujer hablando a través de una mesa en un restaurante repleto. (En realidad, una de las clásicas señales de pérdida de audición neurosensorial es la reducción de la habilidad para comprender voces de tono alto (femeninas) en medioambientes con ruido de fondo alto) [N. de T.: esto ocurre porque las células ciliadas que primero se dañan son las más cercanas al oído externo, y son justamente las encargadas de los sonidos agudos].
Así que si han estado exponiendo sus oídos a volúmenes altos por bastante tiempo sin efectos visibles, deberían considerarte afortunados. Pero no fuercen su suerte, podrían estar entre las últimas de las nueve vidas de sus oídos. En vez de eso, empiecen a tomar precauciones ahora. Cubriremos esto en detalle en la segunda parte de la nota, pero lo antes posible: limiten los niveles de ruido, limiten el tiempo de exposición, y (lo más importante) usen protección para los oídos.
4-“No estamos usando amplificadores y parlantes enormes, así que ¿cuán malo puede ser?”. Esto es bastante falso, dando las circunstancias correctas. En mi estudio (una habitación bastante brillante de tamaño moderado) no tengo problemas para hacer que mi batería genere por sí sola niveles de 120 dB. Y aún pequeños amplificadores pueden generar niveles peligrosos estando bastante cerca de ellos. Uno de los niveles más altos que he escuchado en mi vida era de un pequeño amplificador de guitarra. Estábamos de gira y habíamos llegado a un pub, cuyo escenario era más profundo de lo que era de ancho, así que nuestro guitarrista terminó poniendo su amplificador sobre una silla casi directamente detrás de mí. Durante la prueba de sonido el nivel de ese amplificador fue tan alto que experimenté dolor y vértigo (la habitación parecía inclinarse y sentí ganas de vomitar). El guitarrista se negó a reubicar su amplificador hasta que le dije que él sonaría bastante flojo sin un baterista.
Y ustedes, los bateristas de big bands o los percusionistas de orquestas, no se crean que van a zafar tan fácil. Sin un amplificador o parlante a la vista, una sección de vientos puede crear suficiente volumen como para dejar sus oídos sonando. El punto es, el ruido está donde lo encuentren, y altos niveles de ruido de cualquier fuente (amplificada o acústica) pueden dañar su audición.
Hay varias ideas falsas acerca del daño auditivo inducido por ruido (neurosensorial), de algunos de los cuales me siento víctima. Veamos cuatro de ellos:
1-“No duele, así que no está dañando mis oídos”. No es verdad, aunque la declaración inversa “Me duelen los oídos, así que hay un daño potencial” SÍ es cierta.
Por alguna razón, nuestra audición se ajusta a la situación en la que nos encontramos. Encarada con niveles de ruidos altos y permanentes, nuestra audición subsecuentemente los atenuará en un intento por disminuir la molestia. Aunque esto pueda parecer como que nos estamos “acostumbrando” a la situación, en realidad nuestros oídos aún están siendo golpeados. Es solo que nuestro cerebro está pasando menos de esta información en un esfuerzo por evitarnos algo de dolor. Como ejemplo, cuando golpeé por primera vez el redoblante en la sala de Tim, me sobresalté por el volumen, pero en unos minutos estaba tocando felizmente porque mi audición se acomodó al ruido. A causa de esto, es una buena idea quedarse con la primer impresión si una situación parece peligrosamente ruidosa.
Otra razón por la cual el dolor no es un indicador confiable de niveles de ruido peligrosos, es que los niveles que parecen bastante moderados pueden dañar su audición, dándoles suficiente tiempo de exposición. Péguenle una hojeada al cuadro de tiempo de exposición que está más abajo. Aún 90 dB (cortadora de césped, trafico pesado, etc.) pueden ser perjudiciales para su audición si están expuesto a ello todo el día.
La audición humana es más sensible de lo que mucha gente cree, y por buenas razones. Cuando nuestra audición estaba evolucionando, su función principal era advertirnos del peligro inminente, y la agudeza (sensibilidad) era primordial sobre todo lo demás. Excepto por los ocasionales truenos (o alguna cascada grande), la mayoría de los sonidos de la naturaleza son relativamente suaves, y es importante darse cuenta que nuestros oídos nunca fueron realmente diseñados para luchar con subwoofers de 1000 watts, amplificadores Marshall, y redoblantes píccolos de bronce.
2-“Es solo por un rato”. Esta es la otra mitad de la ecuación. Péguenle otro vistazo al cuadro.
Niveles sonoros de 115 dB (como un recital de rock ruidoso) pueden dañar su audición en tan poco como 15 minutos. (¿Y cuántos de nosotros han ido a un recital que duró tan solo 15 minutos?). Y como veremos, en ciertas circunstancias una batería puede generar ese mismo tipo de niveles.
Además, hay cierto tipo de sonidos (acoples extremos, chispazos por el mal funcionamiento de potencias, fuertes rim-shots [N. de T.: golpe simultáneo de parche y aro, que genera mucho volumen], accidentes en los auriculares, etc.) que pueden dañar sus oídos casi instantáneamente, así que no piensen que solo porque una exposición al ruido es corta es necesariamente segura.
3-“He estado tocando de esta forma por años sin mayores problemas, así que probablemente es segura”. ¡No apuesten eso! En realidad, cuanto más tiempo han estado expuestos aún a moderados niveles de ruido, más probable es que eventualmente tengan problemas, a causa de un insidioso hecho: EL DAÑO AUDITIVO RELACIONADO CON EL RUIDO ES ACUMULATIVO. [N. de T.: esto ocurre por el “efecto de fatiga” que experimentan las células ciliadas (las células nerviosas encargadas de decodificar las señales auditivas, que se combinan para formar el nervio auditivo) se van cansando, si se prolonga mucho la exposición al ruido, las células se atrofian y mueren, y al ser células nerviosas no se regeneran, sino que cada vez hay menos].
Mi desventura auditiva del pasado “Día de Gracias” probablemente no habría tenido demasiado impacto en mi audición si no hubiera sido precedida por 25 años de tocar en grupos de rock, junto con exposiciones adicionales a maquinaria pesada, alarmas de bomberos, tráfico, etc. [N. de T: según la Asociación Americana de Tinitus, otras causas del tinitus pueden ser los daños en la cabeza, infecciones o tumores en el oído, problemas cardiovasculares, alergias, tiroides, estrés, y algunos medicamentos]. La mayoría de las pérdidas de audición relacionadas con el ruido [N. de T: a las pérdidas parciales se las llama “hipoacúsia” y a las totales “anacúsia”], ocurren gradualmente, durante años, y pueden seguir inadvertidas hasta que finalmente la víctima (por ejemplo) se da cuanta que tiene problemas para entender a su mujer hablando a través de una mesa en un restaurante repleto. (En realidad, una de las clásicas señales de pérdida de audición neurosensorial es la reducción de la habilidad para comprender voces de tono alto (femeninas) en medioambientes con ruido de fondo alto) [N. de T.: esto ocurre porque las células ciliadas que primero se dañan son las más cercanas al oído externo, y son justamente las encargadas de los sonidos agudos].
Así que si han estado exponiendo sus oídos a volúmenes altos por bastante tiempo sin efectos visibles, deberían considerarte afortunados. Pero no fuercen su suerte, podrían estar entre las últimas de las nueve vidas de sus oídos. En vez de eso, empiecen a tomar precauciones ahora. Cubriremos esto en detalle en la segunda parte de la nota, pero lo antes posible: limiten los niveles de ruido, limiten el tiempo de exposición, y (lo más importante) usen protección para los oídos.
4-“No estamos usando amplificadores y parlantes enormes, así que ¿cuán malo puede ser?”. Esto es bastante falso, dando las circunstancias correctas. En mi estudio (una habitación bastante brillante de tamaño moderado) no tengo problemas para hacer que mi batería genere por sí sola niveles de 120 dB. Y aún pequeños amplificadores pueden generar niveles peligrosos estando bastante cerca de ellos. Uno de los niveles más altos que he escuchado en mi vida era de un pequeño amplificador de guitarra. Estábamos de gira y habíamos llegado a un pub, cuyo escenario era más profundo de lo que era de ancho, así que nuestro guitarrista terminó poniendo su amplificador sobre una silla casi directamente detrás de mí. Durante la prueba de sonido el nivel de ese amplificador fue tan alto que experimenté dolor y vértigo (la habitación parecía inclinarse y sentí ganas de vomitar). El guitarrista se negó a reubicar su amplificador hasta que le dije que él sonaría bastante flojo sin un baterista.
Y ustedes, los bateristas de big bands o los percusionistas de orquestas, no se crean que van a zafar tan fácil. Sin un amplificador o parlante a la vista, una sección de vientos puede crear suficiente volumen como para dejar sus oídos sonando. El punto es, el ruido está donde lo encuentren, y altos niveles de ruido de cualquier fuente (amplificada o acústica) pueden dañar su audición.
Re: [INFORME] Cuidado del Oido
Los factores de peligro
Hay seis factores interrelacionados que se combinan para crear situaciones peligrosas. Ellos son:
1- Intensidad: obviamente, cuanto más fuerte es un ruido, más peligroso es. Pero la mayoría de la gente no sabe exactamente cuán fuerte es un sonido dado. Una forma de saberlo es memorizar algunos valores comunes de un cuadro de exposición al ruido, pero un mejor método es conseguir un medidor de dB y medir tu medioambiente. (Radio Shack vende un medidor decente por u$s 40 en U.S.A.).
Una vez que empezaron a medir, podrían sorprenderse por lo que encuentran. Yo medí una batería (con todas las medidas tomadas cerca de la cabeza del baterista) para determinar aproximadamente el volumen máximo de cada parte, empezando con el bombo en 105 dB. Después estaban los toms en el rango de 110-112 dB, seguidos de la mayoría de los platillos entre 115 y 118 dB. El redoblante, como podrías esperar, generó algunos valores serios, con rim-shots llegando a picos de alrededor de 120 dB. Un par de Hi Hats pesados de 15” podían hacerle la competencia al redoblante cuando se los tocaba fuerte, semi abiertos; pero la cosa más ruidosa que medí fue un par de Hi Hats Paiste 2002 Sound Edge de 14”: cuando se los tocó de una forma muy fuerte y suelta, estos cachorros generaron niveles de hasta 125 dB.
Nota: todas las medidas están en el modo “A-weighted”, el cual es el modo que usa OSHA (Administración de Salud y Seguridad Ocupacional de Estados Unidos) para determinar límites de exposición ocupacional, porque se aproxima a la curva de respuesta en frecuencia del oído humano.
Para poner todo esto en perspectiva, tengan en mente que el nivel máximo absoluto que OSHA permitiría sin protección auditiva es de 115 dB, y esta exposición debe ser de menos de 15 minutos por día para evitar pérdida de audición. Bastante grave, ¿no?.
2- Frecuencia: Todos los sonidos no son iguales. A cualquier volumen dado, los sonidos de alta frecuencia son más perjudiciales para los oídos que los sonidos que contienen bajas frecuencias (que es por lo que los Hi hats, las Chinas y los redoblantes agudos son particularmente peligrosos). Afortunadamente, la mayoría de las protecciones auditivas reducen las altas frecuencias más que las demás.
3- Medioambiente: El espacio acústico en el cual está ubicada la batería hace una gran diferencia en la cantidad total de sonido que bombardea los oídos, debido al hecho de que la salida sonora total de una batería (o de cualquier otra fuente sonora) es la suma del sonido directo y el sonido reflejado.
Los espacios pequeños y reflectantes pueden elevar los sonidos moderadamente fuertes hasta niveles peligrosamente altos. Por ejemplo, desde una distancia de 3 metros en un medioambiente no reflectante (tal como al aire libre), los rim-shots de un redoblante generaron solo 100 dB. En un medioambiente altamente reflectante (habitación redonda/paredes vacías/piso duro) el mismo tambor generó 114 dB a la misma distancia.
Todo esto explica por qué los niveles que podrían no molestarnos sobre el escenario de un amplio pub, pueden ser totalmente insoportables en una pieza.
4- Tiempo: Cuanto más tiempo están expuesto a un nivel de ruido alto, más daño pueden recibir sus oídos. Eso parece suficientemente directo, pero hay un par de cosas para considerar:
La primera es que los tiempos de exposición “seguros” se acortan a la mitad cada vez que el nivel de ruido se incrementa 5 dB (como se puede apreciar en el cuadro superior) [N. de T.: en Argentina estos tiempos se acortan a la mitad cada vez que el nivel sube 3 dB]. Esto significa que si el límite para 105 dB es de una hora, se acorta a treinta minutos a 110 dB (y yo no conozco a nadie que pueda decir con seguridad la diferencia entre 105 y 110 dB sin un medidor).
La segunda cosa para recordar es que esos límites de exposición son totales diarios, teniendo en cuenta la exposición acumulada sobre un período de 24 horas. Una vez que escucharon música (por ejemplo) a 105 dB por una hora a la mañana, no pueden ir más tarde a la tarde y hacer algo más a 100 dB por dos horas; están hechos por ese día. [N. del T.: sin embargo, el House Ear Institute del Dr. John House afirma que una pausa de 5 a 15 minutos puede establecer una diferencia, permitiendo prolongar el tiempo de exposición total diario; además como la gente normalmente no concurre a recitales u otros lugares extremadamente ruidosos todas las semanas, no se producen daños graves]. Técnicamente, cualquier cosa por arriba de 85 dB es potencialmente perjudicial y se vuelve parte del límite de exposición diario.
[N. de T.: el nivel ideal para escuchar música es de 85 dB, ya que se aprecian todos los matices y sutilezas]
5- Proximidad: Cuanto más cerca esté el ruido, más perjudicial será. Estudios recientes han indicado un incremento en pérdidas auditivas en adolescentes, y mucha de ella es atribuida al uso de walk-mans con auriculares [N. de T.: especialmente aquellos que se meten dentro del conducto auditivo]. Mientras que un par de auriculares pueden parecer bastante inocuos comparados con un subwoofer enorme, pueden generar algunos niveles muy altos porque están muy cerca de los oídos. Como ejemplo, yo registré niveles de 110-120 dB en un par de AKG K-240 (auriculares estándar de estudio) cuando los medí dentro del audífono, donde reside normalmente el oído.
Como testimonio adicional sobre el daño de los auriculares, Peter Erskine (baterista de sesión) ha atribuido algo de sus problemas auditivos a una simple sobre-exposición masiva, que recibió cuando un ingeniero de grabación envió erróneamente una señal increíblemente alta a sus auriculares, durante una sesión de grabación. Cuando, durante una entrevista, le preguntaron a Pete Townshend (The Who) acerca de las causas de su famosa sordera y acúfenos, simplemente respondió -“¡Auriculares, auriculares, auriculares!”.
Los bateristas típicamente ponen al rojo sus auriculares en el estudio, en un esfuerzo por oírse a ellos mismos sobre su batería, pero como veremos en la próxima entrega de esta serie, hay auriculares aislados que atenúan grandemente los sonidos externos, permitiéndoles poner el volumen de los auriculares a un nivel sano.
6- La historia personal de exposición: Como ya se dijo, la exposición (y subsecuentemente el daño auditivo) se acumula a lo largo de la vida, y si ya han estado expuestos a música a alto nivel por años, la guía estándar de OSHA puede no ser necesariamente segura para ustedes. Como para mí; ahora tengo un set entero de guías nuevas: cuando las cosas se ponen del todo ruidosas (más o menos por arriba de 90 dB) uso protección auditiva de una forma u otra (dependiendo de la situación)... lo cual es nuestro tema para la segunda parte.
Hay seis factores interrelacionados que se combinan para crear situaciones peligrosas. Ellos son:
1- Intensidad: obviamente, cuanto más fuerte es un ruido, más peligroso es. Pero la mayoría de la gente no sabe exactamente cuán fuerte es un sonido dado. Una forma de saberlo es memorizar algunos valores comunes de un cuadro de exposición al ruido, pero un mejor método es conseguir un medidor de dB y medir tu medioambiente. (Radio Shack vende un medidor decente por u$s 40 en U.S.A.).
Una vez que empezaron a medir, podrían sorprenderse por lo que encuentran. Yo medí una batería (con todas las medidas tomadas cerca de la cabeza del baterista) para determinar aproximadamente el volumen máximo de cada parte, empezando con el bombo en 105 dB. Después estaban los toms en el rango de 110-112 dB, seguidos de la mayoría de los platillos entre 115 y 118 dB. El redoblante, como podrías esperar, generó algunos valores serios, con rim-shots llegando a picos de alrededor de 120 dB. Un par de Hi Hats pesados de 15” podían hacerle la competencia al redoblante cuando se los tocaba fuerte, semi abiertos; pero la cosa más ruidosa que medí fue un par de Hi Hats Paiste 2002 Sound Edge de 14”: cuando se los tocó de una forma muy fuerte y suelta, estos cachorros generaron niveles de hasta 125 dB.
Nota: todas las medidas están en el modo “A-weighted”, el cual es el modo que usa OSHA (Administración de Salud y Seguridad Ocupacional de Estados Unidos) para determinar límites de exposición ocupacional, porque se aproxima a la curva de respuesta en frecuencia del oído humano.
Para poner todo esto en perspectiva, tengan en mente que el nivel máximo absoluto que OSHA permitiría sin protección auditiva es de 115 dB, y esta exposición debe ser de menos de 15 minutos por día para evitar pérdida de audición. Bastante grave, ¿no?.
2- Frecuencia: Todos los sonidos no son iguales. A cualquier volumen dado, los sonidos de alta frecuencia son más perjudiciales para los oídos que los sonidos que contienen bajas frecuencias (que es por lo que los Hi hats, las Chinas y los redoblantes agudos son particularmente peligrosos). Afortunadamente, la mayoría de las protecciones auditivas reducen las altas frecuencias más que las demás.
3- Medioambiente: El espacio acústico en el cual está ubicada la batería hace una gran diferencia en la cantidad total de sonido que bombardea los oídos, debido al hecho de que la salida sonora total de una batería (o de cualquier otra fuente sonora) es la suma del sonido directo y el sonido reflejado.
Los espacios pequeños y reflectantes pueden elevar los sonidos moderadamente fuertes hasta niveles peligrosamente altos. Por ejemplo, desde una distancia de 3 metros en un medioambiente no reflectante (tal como al aire libre), los rim-shots de un redoblante generaron solo 100 dB. En un medioambiente altamente reflectante (habitación redonda/paredes vacías/piso duro) el mismo tambor generó 114 dB a la misma distancia.
Todo esto explica por qué los niveles que podrían no molestarnos sobre el escenario de un amplio pub, pueden ser totalmente insoportables en una pieza.
4- Tiempo: Cuanto más tiempo están expuesto a un nivel de ruido alto, más daño pueden recibir sus oídos. Eso parece suficientemente directo, pero hay un par de cosas para considerar:
La primera es que los tiempos de exposición “seguros” se acortan a la mitad cada vez que el nivel de ruido se incrementa 5 dB (como se puede apreciar en el cuadro superior) [N. de T.: en Argentina estos tiempos se acortan a la mitad cada vez que el nivel sube 3 dB]. Esto significa que si el límite para 105 dB es de una hora, se acorta a treinta minutos a 110 dB (y yo no conozco a nadie que pueda decir con seguridad la diferencia entre 105 y 110 dB sin un medidor).
La segunda cosa para recordar es que esos límites de exposición son totales diarios, teniendo en cuenta la exposición acumulada sobre un período de 24 horas. Una vez que escucharon música (por ejemplo) a 105 dB por una hora a la mañana, no pueden ir más tarde a la tarde y hacer algo más a 100 dB por dos horas; están hechos por ese día. [N. del T.: sin embargo, el House Ear Institute del Dr. John House afirma que una pausa de 5 a 15 minutos puede establecer una diferencia, permitiendo prolongar el tiempo de exposición total diario; además como la gente normalmente no concurre a recitales u otros lugares extremadamente ruidosos todas las semanas, no se producen daños graves]. Técnicamente, cualquier cosa por arriba de 85 dB es potencialmente perjudicial y se vuelve parte del límite de exposición diario.
[N. de T.: el nivel ideal para escuchar música es de 85 dB, ya que se aprecian todos los matices y sutilezas]
5- Proximidad: Cuanto más cerca esté el ruido, más perjudicial será. Estudios recientes han indicado un incremento en pérdidas auditivas en adolescentes, y mucha de ella es atribuida al uso de walk-mans con auriculares [N. de T.: especialmente aquellos que se meten dentro del conducto auditivo]. Mientras que un par de auriculares pueden parecer bastante inocuos comparados con un subwoofer enorme, pueden generar algunos niveles muy altos porque están muy cerca de los oídos. Como ejemplo, yo registré niveles de 110-120 dB en un par de AKG K-240 (auriculares estándar de estudio) cuando los medí dentro del audífono, donde reside normalmente el oído.
Como testimonio adicional sobre el daño de los auriculares, Peter Erskine (baterista de sesión) ha atribuido algo de sus problemas auditivos a una simple sobre-exposición masiva, que recibió cuando un ingeniero de grabación envió erróneamente una señal increíblemente alta a sus auriculares, durante una sesión de grabación. Cuando, durante una entrevista, le preguntaron a Pete Townshend (The Who) acerca de las causas de su famosa sordera y acúfenos, simplemente respondió -“¡Auriculares, auriculares, auriculares!”.
Los bateristas típicamente ponen al rojo sus auriculares en el estudio, en un esfuerzo por oírse a ellos mismos sobre su batería, pero como veremos en la próxima entrega de esta serie, hay auriculares aislados que atenúan grandemente los sonidos externos, permitiéndoles poner el volumen de los auriculares a un nivel sano.
6- La historia personal de exposición: Como ya se dijo, la exposición (y subsecuentemente el daño auditivo) se acumula a lo largo de la vida, y si ya han estado expuestos a música a alto nivel por años, la guía estándar de OSHA puede no ser necesariamente segura para ustedes. Como para mí; ahora tengo un set entero de guías nuevas: cuando las cosas se ponen del todo ruidosas (más o menos por arriba de 90 dB) uso protección auditiva de una forma u otra (dependiendo de la situación)... lo cual es nuestro tema para la segunda parte.
Re: [INFORME] Cuidado del Oido
Uhh buenisima la data.
Mil gracias Heimdal por el laburo de traducir..
Posta.
Salu2
Mil gracias Heimdal por el laburo de traducir..
Posta.
Salu2

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